La depresión como consecuencia de la ansiedad y el estrés


¿Por qué elegí este tema?


En los últimos años, he percibido que existe un mal que merodea la vida de muchas personas, en su mayoría jóvenes. Es un mal invisible que al inicio quizás ni lo percibas. Sin embargo, con el pasar del tiempo se hace más inminente y si no es tratado como se debe, podría terminar en el suicidio. Llamaremos a este mal como la depresión.

En el Perú, se estima que al menos dos millones de peruanos sufren de depresión, de los cuales apenas el 25% son los que reciben o recibieron atención de especialistas. Además, dos de cada tres suicidios son consecuencia de un cuadro de depresión. Lo que es peor aún, las tasas siguen en aumento cada año y se estima, según cifras de la OMS, que para el 2020 las víctimas del suicidio podrían superar el millón y medio alrededor del mundo. En nuestro país, 267 personas se quitaron la vida en el 2016 a causa de esta enfermedad.

¿Cómo podemos identificar las causas de este problema en la sociedad?


Actualmente, en nuestra sociedad se vive un contexto de incertidumbre política, sumado a la discriminación racial, sexual, etcétera. Asimismo, el sector en donde se puede desarrollar este trastorno mental es en los adolescentes y jóvenes adultos. Está demostrado que en esa etapa, uno puede ser más vulnerable a las agresiones físicas o verbales, rupturas familiares y hasta la influencia de los medios tecnológicos y de comunicación como internet.

La presión familiar que genera ansiedad en los adolescentes que se están preparando para ingresar a la universidad es otra causa relevante de depresión. Para el psiquiatra Carlos Vera, el miedo al fracaso que se genera en los jóvenes puede desarrollar en un severo cuadro de depresión si no se acude a un especialista apenas se presenten estos síntomas.

Otra causa, y en la cual quisiera enfocar este proyecto, es el rol de internet como medio adictivo y que disocia al joven del mundo exterior. El uso de este medio y la información que brinda en exceso y desmedidamente, provoca ansiedad, insomnio y posteriormente depresión. La acción de empatía entre las redes sociales, páginas web y material audiovisual y los jóvenes que sufren de depresión –y también de los que creen tenerlo-, permite una conexión entre ellos que si esto es llevado de la mano con baja autoestima y vulnerabilidad, podría llegar hasta en el incentivo del suicidio. Muchos colectivos y blogs en internet donde son creados para gente que también se siente así, refuerzan los pensamientos negativos. 


Fuentes de información:

1.      La investigación de la depresión en adolescentes en el Perú: una revisión sistemática (USMP) - http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-48272017000100005
4.      https://www.elpais.com.uy/vida-actual/adiccion-celulares-internet-provoca-depresion-insomnio.html

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